¿Qué te está incomodando en tu vida en éste momento?
Como seres humanos tenemos una fuerte tendencia a huir de la incomodidad. Nos gusta el suave susurro de la seguridad, la estabilidad y la aprobación. Buscamos desesperadamente sentirnos bien. Lo que no sabemos es que, a veces ese estado de incomodidad es el punto exacto en el que Dios nos ha puesto para que encontremos nuevos caminos.
Para mí la incomodidad es un excelente punto de partida porque es allí donde encontramos el impulso necesario para movernos hacia adelante. A veces esa lucha interior nos deja en un estado de crisis. Queremos el cambio, pero tenemos miedo del cambio. Al enfrentar nuestra incomodidad el miedo tiende a recordarnos que, es mejor estar aquí insatisfechas que tomar pasos hacia adelante. Nuestro cerebro nos muestra primero y de la forma mas dramática posible, todo lo que vamos a perder o a lo que tenemos que renunciar.
Bien dicen por ahí: Cuando el burro ha estado atado mucho tiempo al mismo lugar, luego, así tu sueltes sus cuerdas él insistirá en permanecer allí. ¿Cuánto tiempo más vas a permanecer presa del miedo?
Es usual que estemos ante el dilema del cambio: Quiero cambiar de empleo, PERO necesito el salario. Quiero bajar de peso, PERO soy adicta a la comida chatarra. Quiero la reconciliación, PERO no seré yo quien pida disculpas.
Cuando uno quiere encuentra maneras, pero cuando no quiere encuentra excusas. La vida es una sola amiga mía, la vida es eso que te pasa por el frente mientras tus haces tus planes para el futuro. Planea, sueña, imagina, pero, Por favor asegúrate de vivir.
Con amor,
Liliana.